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viernes, 6 de noviembre de 2009

El fútbol español está de bajón

No me atrevo a llamarlo crisis ya que hace poco más de un año la selección conquistaba la Eurocopa, y ahora mismo hay bastantes candidatos al Balón de Oro y al FIFA World Player que son españoles o juegan en nuestra Liga. Pero no es un secreto que el rendimiento de nuestros futbolistas ha bajado con respecto a la temporada pasada. El Barça no juega como lo hacía, es evidente. Hay muchos que tenemos la confianza que este equipo volverá a coger la velocidad de crucero que hace unos meses le permitía arrollar a los rivales, pero ya veremos. Mientras tanto en el lado opuesto de la ciudad, el Espanyol se encuentra inmerso en el affaire Tamudo después de la convulsión que supuso la tragedia del inicio de campaña. En Madrid, los blancos tienen una plantilla nueva pero cometen los mismos errores, y el Atlético ya ha cambiado de entrenador debido a los malos resultados. El Villarreal parece que ha revivido en los últimos dos partidos, pero su comienzo ha sido de película de terror. Y la Liga en general ya hace años que carece de nivel colectivo, pero hoy en día se hace más evidente si cabe. De los españoles que juegan fuera tampoco es que podamos dar mejores noticias. Solamente Cesc está disfrutando de unas semanas plácidas puesto que su juego y el de su equipo van viento en popa. Mientras tanto, en Liverpool Benítez y Torres están prácticamente eliminados de la Champions y un poco más al sureste, en Turquía, Güiza recibe las burlas de sus propios aficionados por su esperemos pasajera mala relación con el gol. Hasta aquí todo más o menos normal. Hablamos de deporte y en el deporte hay altibajos para todo el mundo. El problema es que si a este bajón le sumamos los hechos extradeportivos, entonces ya no es tan común la situación que nos rodea. Primero fue la lesión de C. Ronaldo y las declaraciones de un personaje que se hace llamar Pepe el Brujo -quien parece tener más credibilidad y seguimiento entre el público que los profesionales de la medicina- que afirmó que había sido contratado para mantener al jugador portugués alejado de los terrenos de juego. Más allá de que nos creamos o no sus patrañas, el hecho de vanagloriarse de una lesión producida, en principio gracias a ti, me parece algo despreciable. Así que muchas gracias por todo el espectáculo señor Brujo pero ya no requerimos más de su actuación circense. En segundo lugar, y más importante aún, está todo el revuelo que se ha creado por la revocación de la ley Beckham. Tal estatuto fue constituido por el señor Aznar para “ayudar” a los pobres futbolistas extranjeros para que sus sueldos no fueran brutalmente arrebatados por hacienda. Como podéis ver me parece bastante lógico que se saque de en medio esta ley tan absurda. Y si los clubes tienen que pagar más, pues que paguen o que negocien mejor, que para eso están. Espero que en un periodo corto de tiempo podamos estar celebrando una mejoría general en el fútbol español, pues quien se beneficiará de esto somos todos sus aficionados, que estaremos más pendientes de nuestros equipos y menos de todo lo que les rodea.

sábado, 24 de octubre de 2009

Un símbolo blanquiazul

Desde sus inicios Tamudo ya caló hondo en la afición perica. El entonces joven delantero salido de la cantera no tardó en demostrar sus dotes goleadores en primera división. Debutó frente al Hércules en el Rico Pérez de Alicante, de la mano de Paco Flores y en ese partido en que el Espanyol se jugaba buena parte de sus opciones de permanencia ante un rival directo Tamudo salió substituyendo a Nando para marcar el gol de la victoria perica. A pesar de eso su eclosión no fue total, y estuvo dos años combinando el filial con el primer equipo, hasta que se marchó cedido primero al Alavés y más tarde al Lleida. Después de esas dos etapas y hasta el momento ha vestido la camiseta de su equipo de toda la vida. Pero parece ser que su carrera no va a terminar en Barcelona y si lo hace no será de la mejor manera. Su enfrentamiento con el club debido a la presunta intención del jugador de irse -quiso rebajar su cláusula de rescición para tener una mejor salida en el mercado- y los rumores que rodean su “mala” influencia en el vestuario pueden hacer que el máximo goleador de la historia del club y jugador con más partidos disputados se vaya por la puerta de atrás. Raúl es un jugador que a lo largo de su carrera no se ha caracterizado por una gran técnica, ni una vertiginosa velocidad, ni un potente disparo, ni un preciso remate de cabeza… pero tenía un poco de todo, era un delantero polivalente y sobretodo era el más listo de la clase -bien lo sabe Toni Jiménez-. Eso y su casta sobre el campo, le llevaron a ser uno de los jugadores más queridos de la afición blanquiazul hasta convertirse en un emblema de la entidad. Con él al frente el Espanyol ha ganado dos Copas del Rey y ha sido un digno finalista de la UEFA, en una de las noches que nunca olvidaran los seguidores pericos, por la entrega de su equipo que empató hasta en dos ocasiones un partido dificilísimo ante un gran Sevilla y llevó la final a la prórroga a pesar de jugar con uno menos desde el minuto 68. Los que me conocen saben que Tamudo no es santo de mi devoción, pero hay que reconocer que este hombre ha dejado una historia en su club que tardará mucho tiempo en superarse. Si el seguidor del Espanyol piensa en Tamudo le vienen a la cabeza muchas cosas: el ya comentado gol ante el Hércules, la jugada con Toni, portero del Atlético, en al final de Copa del 2000, el fichaje frustrado por el Glasgow Rangers, los dos goles que le “birlaron” al Barça la Liga en el Camp Nou y que supusieron que se convirtiera en el máximo goleador de la historia del club… Por todo esto se recordará durante años a Raúl pero es una lástima que su final se avecine tan trágico, con una total ruptura de relaciones entre ídolo y club. El gran capitán del Espanyol parece ser que abandonará el barco, pero su recuerdo va a perdurar durante muchísimo tiempo, estoy convencido.